SI MI ABUELO HUBIERA SIDO REINA DE BELLEZA…
Mi abuelo siempre soñó con tener una vaquita y un caballo. Bueno, más que todo el caballo para salir en las tardes por ahí a visitar vecinos y para ir a la fonda de la vereda o al pueblo a tomarse una cerveza y charlar un rato. Realmente no hizo mucho por alcanzarlo, pues las cervezas al parecer le resultaban más agradables: o, su consumo lo llevaba a cabalgar por otros sitios. El hecho es que el viejo nunca pudo tener un bonito caballo, y solo al final de sus días logró ajustar para un modesto táparo que bien podría haber servido de modelo para caricaturizar el caballo de don Quijote, enjuto que era aquel jamelgo.
Y he pensado mucho hoy en el abuelo. En la casa era un poco agrio a lo mejor por sus muchas cervezas o porque la pobreza agría, indigesta, amarga. Al final de sus años, sin embargo, era un hombre amable, con su sonrisa presta mientras tuviera al menos para comprarse sus pielrojitas. El abuelo, aunque pobre, fue un hombre de campo, humilde, trabajador y que ante todo lo recordaré porque vivió y se desvivió por la comunidad. Mi abuelo como la gente noble murió pobre y tranquilo.
Hoy he pensado mucho en el abuelo. He recordado ante todo sus amarguras. He pensado que la vida no le devolvió todo el amor que profesó por su gente; por su tierrita que era su modesta finca, por sus vecinos que a veces uno creía le importaban más que su familia.
He pensado que el Viejo sufrió mucho y que gran parte de sus sueños no alcanzó a cumplirlos. He recordado sus impotencias cuando no tenía para pagar unas cuentas vencidas en la Caja Agraria, donde de vez en cuando se endeudaba para alcanzar a abonar un cultivito de papas o cuando, tras los ruegos insistentes de la vieja, accedía y se iba a la feria a traerse una vaquita que diera leche para blanquear una aguadepanela. Y al final tenía que volverla a vender pues no le alcanzaba para las cuotas.
Lo he pensado abuelo. Lo he pensado…
Lo he pensado abuelo, pero no voy a absolverlo más. Me tragaré mis nostalgias. O las dejaré para rumiarlas en otros espacios. Voy a intentar creer que todo se debió a él. Así de simple y de crudo. Sino compró caballo para alegrarse él y vacas para alegrar a la abuela, fue su culpa…
En serio. Lo creo. Quién lo mandó a no ser reina de belleza. Por qué, en vez de su cuerpo alargado y langaruto, no tuvo un cuerpo curvilíneo, frondosos cabellos, labios carnosos…le habría hecho todo tan sencillo. Le habría bastado sólo eso para que en un Fondo para el Campo le prestaran para ese alazán soñado en sus largas noches de desvelos; o para esa vaca topa –a la abuela le daban miedos de los animales muy astados- que diera unas muy espumosas tazas de leche. Si vio abuelo, ¡usted tiene la culpa por no ser reina de belleza!
O bueno, no tratemos de cambiar la biología. Pasar de hombre agreste, montuno, a reina de belleza no es fácil pese a tanto adelanto. Está bien. Perdonable. Pero al menos, abuelo, hubieras tratado de que en vez de nacer en una cuna humilde, en una casa cedida por los patronos en atención a la honradez y al trabajo de su padre, hubiera nacido en un buen hospital, atendido por parteras expertas; a al menos en una casa cómoda, espaciosa e iluminada, y pronto puesto a amamantar del seno de una mujer atada a una familia de un político. Sí, abuelo, usted es el culpable: quién lo mandó a no ser familiar de un senador amigo de un gobierno necesitado de votos y apoyos para perpetuarse en el poder. Usted es el culpable. Porque de lo contrario, no sólo tendría vacas, caballos, sino que a lo mejor, hasta le habrían ofrecido, ahí como para que se tomara las cervecitas, una Notaría; y eso sí que habría ayudado con los gastos familiares…
Qué triste decirlo abuelo. Si esa, su finquita, que labró por casi 50 años con esmero y poco abono, fue siempre tan desprovista de reses y de cultivos, no fue más que su culpa… pa qué no fue reina o tan siquiera político.
(Tomado de la Revista CAMBIO. septiembre 24 de 2009:)
La Señorita Colombia 2005, Valerie Domínguez, modelo, actriz y diseñadora de joyas, figura como beneficiaria de un millonario subsidio no reembolsable de Agro Ingreso Seguro, el programa del Gobierno que tiene entre sus objetivos principales "promover la productividad y competitividad, reducir la desigualdad en el campo y preparar al sector agropecuario para enfrentar el reto de la internacionalización de la economía".
De los 376 proyectos presentados este año para repartir 72.500 millones de pesos en subsidios, solo 100 fueron favorecidos, uno de ellos para "riego y drenaje" por 306 millones de pesos cuya afortunada beneficiaria fue Domínguez. Pero ella no es la única reina y modelo premiada. También Ana María Dávila, Reina Nacional del Mar 1999, a quien el año pasado le giraron del programa Agro Ingreso Seguro 448 millones de pesos también para "riego y drenaje".
Curiosamente, las dos reinas tienen el mismo comisionista de bolsa, Juan Manuel Dávila Fernández de Soto, que es novio de Valerie y hermano de Ana María, y quien además recibió un subsidio por más de 435 millones de pesos para lo mismo: riego y drenaje. Todo indica que la familia Dávila es una de las grandes beneficiadas del drenaje y la irrigación de los recursos públicos, pues el padre Juan Manuel Dávila Jimeno recibió un subsidio de 445 millones, y su esposa María Clara Fernández otro por 440 millones. En total, la familia Dávila, una de las más ricas e influyentes de Santa Marta, recibió en el último año más de 2.200 millones de pesos en subsidios para "riego y drenaje" en Algarrobo, Magdalena. "Lo de los Dávila es una vergüenza -dice un consultor que conoce el programa-. ¿Cómo le regalan plata de todos los colombianos a una de las familias más poderosas de Magdalena? Es inaudito".
Hoy por mí...
Acceder a un subsidio del programa Agro Ingreso Seguro es como ganarse la lotería, pero durante la gestión de Andrés Felipe Arias, hoy precandidato conservador, buen número de los que recibieron subsidios no reembolsables son grandes empresarios del campo y familias millonarias con gran influencia política regional.
Además de los Dávila, en la lista de los afortunados están los Vives Lacouture, algunos de cuyos miembros han desempeñado cargos públicos y de elección popular, como Luis Eduardo, elegido para el Congreso en el periodo 2006-2010, condenado en 2008 en el proceso de la 'parapolítica', y quien hoy goza de libertad condicional. Los Vives Lacouture desarrollan la mayoría de sus proyectos agrícolas en la zona bananera y han recibido subsidios por más de 5.000 millones de pesos. "Ellos apoyaron al presidente Uribe en las campañas políticas y con esos subsidios les pagaron el apoyo", le dijo a CAMBIO un político de Magdalena que pidió reserva de su nombre.
Los Lacouture Dangond y Lacouture Pinedo, familiares entre sí y con miembros en altas posiciones del Gobierno, como María Claudia Lacouture, cabeza del programa Colombia es Pasión, también han recibido subsidios por 5.235 millones de pesos para actividades de "riego y drenaje": 2.829 millones en 2007 y 2.406 millones en 2008. En cabeza de los Vives Pinedo, socios de los Lacouture en empresas como FMP & Cía., figuran subsidios por cerca de 1.000 millones de pesos en 2007.
Las sorpresas no paran. Los Dávila Abondano, influyente clan de Magdalena y cabeza del Grupo Daabon, importante comercializador de productos orgánicos e ingresos por 120 millones de dólares al año en Colombia, figuran como beneficiarios de un subsidio por 463 millones de pesos en 2008, y de otros dos por 440 millones que en próximos días serán desembolsados.
Si en la Costa llueve, en el Valle no escampa. Este año aparece un subsidio adjudicado a María Mercedes Sardi de Holguín, prima del ex ministro del Interior Carlos Holguín Sardi, por 200 millones de pesos para un programa de riego y drenaje. Consultado el ex ministro Holguín, aseguró: "Ellos de agricultura, pocón". Y no puede dejar de mencionarse el caso del abogado Danny Alirio Villamizar, hijo del senador Alirio Villamizar -detenido por el escándalo de las notarías-, a quien Agro Ingreso Seguro le giró 496 millones de pesos el año pasado, no reembolsables y libre de impuestos, gracias a una ley que fue iniciativa de su padre.
Queda aún mucha 'tela por cortar' y surgen demasiadas dudas sobre si los millonarios subsidios no reembolsables del programa del Ministerio de Agricultura terminaron en los bolsillos equivocados.
martes, 19 de julio de 2011
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Pues no era completamente necesario que su abuelo se convirtiera en una reina de belleza.
ResponderEliminarCon haberse convertido en una afortunada estudiante, de una prestigiosa universidad paisa hubiera tenido a la platica de Agro Ingreso Seguro, probablemente estaría disfrutando como ella, a quien conozco pero no diré su nombre, de un crucero por Emiratos Árabes, de turismo por Dubai y Abu Dhabi.
Tu abuelito querido no sólo estaría rodeado por la crema y nata del país, sino que tendría su vaquita, cuidada por un pobre campesino al que no le alcanzaría para pagar sus cuoticas en el Banco Agrario.